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Las cuerdas y sogas, en sus distintas variantes, pueden resultar muy útiles para el
azote, usándolas al igual que haríamos con un látigo o fusta.
Hagamos un poco de memoria sobre nombres y cualidades.
La clasificación de las cuerdas o cabos por grosores es la siguiente:
Calabrotes Más de 100 mm
Estachas y calabrotillos Entre 50 mm y 100 mm
Maromas Entre 30 mm y 50 mm
Sogas Entre 15 mm y 30 mm
Cuerdas o cabos Entre 8 mm y 15 mm
Cordinos o cordeles Entre 2 mm y 8 mm
Sedales, suturas e hilos Menos de 2 mm
Según su composición serian:
FIBRAS NATURALES
Cáñamo: Procedente de la planta Cannabis sativa, pariente de la narcótica Cannabis
indica, o marihuana. Sus cualidades más destacadas son una excelente resistencia a la
tracción y a la abrasión. Por otra parte, son cuerdas pesadas, de escasa elasticidad y
fácilmente putrescibles, por lo que muchas veces se tratan con alquitrán u otros
productos.
Manila: Se denomina así por proceder del abacá (Musa textilis), planta tropical de la
familia del platanero, ampliamente cultivada en Filipinas. Es muy resistente, no tanto
como el cáñamo y tiene sobre éste la ventaja de no pudrirse.
Sisal: Es una fibra procedente del agave (Agave sisolana), planta crasa de zonas
áridas, de la que en México se obtienen también el pulque y el tequila. Es menos
resistente que las anteriores.
Coco: La fibra de coco (Cocis nicifera) se obtiene de la cubierta exterior del fruto
(nuez de coco), de esta conocida palmera tropical. Las cuerdas hechas con fibra de coco
son bastas, ásperas al tacto y medianamente resistentes.
Seda: La más apreciada, procedente de los gusanos de seda. Suave, flexible, sensual
al tacto. También bastante cara y delicada en el cuidado.
Los japoneses utilizan tradicionalmente cuerdas de arroz o/y yute por sus
características de manifiesta rugosidad, pero también se pueden usar cuerdas de algodón
de 8 a 12 mm.
FIBRAS ARTIFICIALES
Polietileno: Es la más débil de las fibras sintéticas, poco elástica y de difícil manejo,
ya que tiende a escurrirse entre las manos y, debido a su rigidez, los nudos no se
retienen bien. Es resistente a los ácidos.
Polipropileno: Es resistente a la acción de los productos químicos, a la luz solar y a la
abrasión. No es una fibra muy elástica, aunque sí resistente, usada en camping y usos
domésticos e industriales. Las cuerdas hechas de este material, no absorben humedad.
Poliéster (Dacrón): Este material se caracteriza por buena resistencia a la tracción
combinada con una baja elasticidad. Las cuerdas de poliéster son bastante resistentes a
la luz solar, a la intemperie y a los productos químicos.
Poliamida (Nylon o nailon): Sus cualidades más destacadas son su gran resistencia y
su elasticidad, por lo que puede absorber cargas repentinas sin romperse. En el lado
negativo, el nylon es sólo medianamente resistente a la abrasión y es dañado por la luz
solar y los agentes químicos. El nylon se usa ampliamente en cuerdas para deportes de
riesgo y en los sedales de pesca.
Aramidas (Kevlar): Son las fibras más fuertes (resistencia similar a la del acero del
mismo grosor). Las cuerdas de Kevlar son poco elásticas y son usadas en náutica, a
causa de su elevado precio, principalmente en embarcaciones deportivas de élite, donde
el peso de las cuerdas es un factor esencial. Las cuerdas fabricadas con kevlar con muy
resistentes al calor y sensibles a la degradación por la luz solar.
CUERDAS ELÁSTICAS
Estas cuerdas están fabricadas a partir de gomas naturales y sintéticas y una camisa de
fibras de nailon y otros materiales. La principal cualidad de estas cuerdas es su enorme
elasticidad, duplicando y triplicando a veces su longitud normal cuando están bajo
tensión. Las cuerdas elásticas se usan principalmente como sujeción en el transporte de
objetos, ya sea en forma de cuerdas sencillas o con unos ganchos acoplados a sus
extremos (pulpos). Últimamente se están poniendo de moda gruesas cuerdas elásticas en
deportes-sensación, como el “puenting”.
Pueden resultar muy plásticas a la hora de sujeción a postes o columnas.

Datos tomados de J. C. Lizama.
Particularmente, me gusta usar las de fibras naturales, agradables al tacto, de buena
relación precio/calidad.
La forma adecuada de usarlas para el azote es siempre tomando de referencia la
distancia a la zona de castigo mas nuestro brazo, debemos tener en cuenta esa distancia,
hará que la medida sea algo mayor y nos desplazara hacia fuera de la zona que
deseamos golpear.
Es aconsejable azotar con una zona intermedia de la cuerda, si lo hacemos con el
remate del cabo, corremos el riesgo de amoratar la piel nada mas empezar y no disfrutar
de las ventajas que tiene el uso de este castigo.
Debemos procurar que la soga o cuerda usada, no esté ni retorcida ni trenzada, si no
pretendemos causar un gran dolor inmediato, cuanto más liviano sea el peso de la
cuerda, menor será la fuerza del azote y, obviamente no habrá marca.
Al contrario, si utilizamos la cuerda de peso y tamaño mayor de diámetro, el golpe y
el dolor añadido serán mayores, por lo que también sus marcas serán mayores.
A aquellos que les gusten las marcas, es fácil llegar a cansarse antes de conseguir
dejar una en la piel, pero no por eso dudéis del dolor causado, muy semejante al del
látigo, cortante y del interior hacia fuera de la zona golpeada.
El uso de materias naturales y de alta calidad, podrá alargar la cantidad de castigo…
He llegado a castigar con 200 azotes a un sumiso primerizo, sin “romper” la piel ni
dejar marcas.
Pero con enrojecimiento y dolor… probadlo y ya me diréis.

Extraído de Cuadernos BDSM. Escrito por AMA LENA.

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